domingo, 10 de septiembre de 2017

¿Pueden las empresas certificadas como responsables cotizar en bolsa?



Madre, yo al oro me humillo,
él es mi amante y mi amado,
pues de puro enamorado
anda continuo amarillo.
que pues doblón o sencillo
hace todo cuanto quiero,
Poderoso caballero
es don Dinero.

Francisco de Quevedo, 1580-1645


¿Pueden las empresas certificadas como responsables (B-corp) cotizar en bolsa?  De que pueden, pueden, pero la pregunta clave es si ello es factible en el mediano y largo plazo, si lo que requieren los inversionistas en valores que cotizan en las bolsas es compatible con lo que se requiere para ser una empresa responsable certificada, por ejemplo, como B-corp.

Hemos escrito varios artículos sobre lo que son las empresas certificadas como B-corp y los requisitos para obtener esa certificación, así como las diferencias entre estas empresas y las empresas con fines de beneficios (financieros y sociales simultáneamente, benefit corporations), constituidas en base a leyes y estatutos especiales.  Si el lector necesita conocer sobre estos tipos de empresas y sus diferencias puede consultar mis recientes artículos ¿Se puede ser responsable por estatutos?: Empresas con fines de beneficios y Empresas B, Cuarto sector: Hacia una mayor responsabilidad social empresarial, y el más reciente, Se crea DanoneWave como empresa con fines de beneficios: Buena noticia para la RSE…….. por ahora.

En el primero de los artículos mencionados, publicado el 31 de mayo del 2015, comentábamos que el 16 de abril de 2015 se produjo un evento que confirmaba el interés del mercado en las B-corp.

Etsy [i] una empresa certificada como B-corp salió a la bolsa y no en cualquier bolsa, sino en una de las más representativas del capitalismo con fines de lucro, la Bolsa NASDAQ en Nueva York (bolsa para empresas mayormente de tecnología, donde cotizan Apple, Facebook y Google entre muchas otras).

Ahora la prueba de fuego pasa a ser su continuidad.  Es muy posible que su exitosa salida a bolsa se deba al interés de un grupo especializado de inversionistas en ISR, algunos particularmente interesados en el éxito de la oferta pública de acciones.  Si el mercado financiero funciona, como es de presumir, el precio de las acciones reflejará las perspectivas de beneficios después de haber cumplido con sus obligaciones de hacer el bien.  El mercado evaluará el conjunto.

Y hacíamos una serie de preguntas:

Pero cuando se materialicen los conflictos entre beneficios y bien social y los beneficios tengan que reducirse para mantener ese bien social, ¿qué reacción tendrán los accionistas, algunos de los cuales ya no serán los originales o los que compraron las acciones en su salida en bolsa?  ¿Cuánta paciencia tendrán?   

¿Habrá un descuento en ese precio sobre empresas financieramente comparables?  [ii]  ¿Tendrán una prima sobre acciones comparables por el hecho de ser “responsables”? ¿O para mantener la cotización y el interés del mercado harán recortes en el bien social?  ¿Qué prioridad tendrá el mantener la certificación como B-corp) ¿Cuál será el comportamiento de sus accionistas en las asambleas generales? ¿Continuará el apoyo a los equipos directivos? ¿Se ampliarán los tipos de accionistas más allá de los especializados?

Después de dos años de cotizar en bolsa tenemos respuesta a algunas de estas preguntas. 

Dos años de cotización en bolsa

En los dos años transcurridos desde su debut en bolsa el precio de la acciones ha caído a la mitad de su valor máximo, alcanzado días después de su salida.  A pesar de que las ventas aumentaron en 33.4% durante el 2016 la empresa todavía no produce beneficios. Los costos de gestión y personal son cerca del 25% de los ingresos, en tanto que en Ebay y en MercadoLibre (plataforma de comercio virtual en América Latina) son cerca del 10%.  Al comparar el modelo de negocio de Etsy con Ebay o con Amazon (aunque esta es 100 veces mayor en volumen de ventas), algunos accionistas han considerado que Etsy no tiene las ganancias que sería de esperar, sobre todo porque sus costos son proporcionalmente mayores a los de empresas de comparación.

Algunos inversionistas activistas alegan que el hecho de ser una empresa certificada como B-corp le hace incurrir mayores gastos para el beneficio de la comunidad, de sus empleados, del medio ambiente y de sus suplidores que suelen ser pequeñas empresas o personas.   Sus gastos en oficinas (sus empleados tienen seguro de salud casi gratuito, disfrutan de algunas comidas gourmet gratuitas, un empleado, el ecologista oficial, lleva los desechos a una granja ecológica en bicicleta, tienen una sede de US$40 millones con paredes irrigadas para crecer plantas y con paneles solares para generar energía, clases de yoga y de artesanías, entre otros beneficios) y de personal son muy elevados (pagan sueldos superiores en 40% al que se considera sueldo justo en la zona). La política de bajas por paternidad /maternidad es de seis meses para cada uno, más generosa que la de Facebook y Google, sin tener los elevados beneficios que tienen estas empresas.

También se les achaca que no han aprovechado las innovaciones que están disponibles en el mercado virtual para aumentar su volumen de ventas.  Que gastan demasiado en gastos administrativos en vez de invertir en investigación y desarrollo para ser más competitivos.  Es muy difícil salir bien parado cuando usan a empresas como Ebay y Amazon como referencia. 

Estos inversionistas concluyen que hay un problema de gestión y que si cambian a los directivos, se puede ajustar el modelo de la empresa con el fin de explotar mejor su posición en el mercado (intermedian ventas de más de US$3.000 millones anuales, con ingresos para la empresa de más de US$300 millones, con más de 28 millones de compradores activos durante 2016 y tienen casi 2 millones de suplidores y una plataforma informática que puede rendir mayores beneficios).

Estos inversionistas (hedge funds) ven una oportunidad de hacer un gran negocio, adquiriendo un pequeño porcentaje de las acciones en la bolsa y forzando el cambio de gestión.  Su interés es puramente comercial y de corto plazo. Huelen sangre y saltan sobre la presa.  ¿Pueden, con porcentajes del orden del 4% de las acciones, cambiar la gerencia?  Un grupo minoritario aprovecha en este caso la debilidad de la gerencia (su gestión no es excelsa) para amenazar con atraerse a otros inversionistas y forzar el cambio.  En sus palabras:

La tendencia histórica de gastos mal gestionados ha ofuscado el extremadamente atractivo modelo de negocios….Estamos completamente preparados para tomar las acciones que sean necesarias para proteger los intereses de todos los accionistas de Etsy” (énfasis añadido).

Estos inversionistas no conocen el concepto de “stakeholders” y su visión es cortoplacista.  Para ellos responsabilidad ante la sociedad son “gastos mal gestionados”.  Presumiblemente al lograr el cambio y la subida del precio de las acciones en la bolsa, venderán sus acciones y buscaran a otra presa.  Es su modelo de negocios. [iii]

Y el mercado de valores los respalda.  Apenas se anunció esta intervención y se despidió al CEO, con reputación de ser “favorable a los empleados”, a mediados de mayo del 2017, el precio de la acción subió 25%.  También despidieron a 80 empleados de casi 1.000 entre permanentes y temporales (el 21 de julio despidieron a 150 más).

Podemos estar en desacuerdo con la actuación puramente comercial y egoísta de estos hedge funds, pero son una realidad del mercado.  Podemos defender que la empresa debe maximizar el conjunto de beneficios sociales y financieros en el largo plazo, que la empresa debe responder ante sí misma, que la empresa tiene responsabilidad ante la sociedad y no solo ante los actuales accionistas (como lo hacíamos en el artículo ¿De quién es la empresa? ¿Qué debe maximizar?) pero la dura realidad de la jungla financiera es que lo cuenta es el dinero.  Poderoso caballero es Don Dinero.

Obviamente que esto pone en duda la recertificación de la empresa como B-corp y las indicaciones son que no la pedirá.  Fue de corta duración.

¡Es la gestión!

Después del análisis de este caso cabe preguntarse: ¿Es compatible la gestión de una empresa certificada responsable con los requerimientos de los inversionistas en bolsas de valores?

Este es un buen ejemplo para analizar la calidad de la gestión de las empresas socialmente responsables, y en particular las que buscan certificaciones o se comprometen por estatutos.  Este es un claro caso que demuestra que no basta con gestionar la empresa con alma, es necesario también gestionarla prestando atención a su sostenibilidad financiera.  Sin esta sostenibilidad financiera asegurada la sostenibilidad social y ambiental deja de ser relevante.  La principal responsabilidad de la empresa es su continuidad financiera para poder hacer su contribución a la sociedad.  Si hay dudas sobre ello, se presentarán accionistas activistas que tratarán de controlar la gestión y cambiar su rumbo, sin preocuparles mucho en el corto plazo los temas sociales y ambientales. Entran en  “modo de gestión de supervivencia”, lo demás es superfluo.

Es muy común encontrar empresas constituidas con fines sociales que son muy efectivas en satisfacer las necesidades de la sociedad, pero que su gestión, al enfatizar la satisfacción de estas necesidades, suele descuidar la sostenibilidad financiera.  Suelen tener dirigentes con más capacidades para gestionar lo social que lo financiero, y es muy difícil que puedan compatibilizar ambas características. Muchas veces, para lograr su continuidad deben recurrir a donaciones y/o subvenciones. La “economía social” está llena de estos casos.  De la misma manera, es muy difícil encontrar emprendedores que sean capaces de articular e iniciar grandes ideas y que luego sepan gestionar su desarrollo y crecimiento, suelen ser buenos ideólogos, pero malos gestores.  Pero hay excepciones como Google, Facebook, Microsoft y Tesla entre otros.   

El caso de Etsy demuestra que las iniciativas que pretenden ser socialmente responsables, a un nivel que va más allá de las acciones puntuales tradicionales, y que deben acudir a los mercados de valores para financiar su crecimiento deben tener una gestión financiera al mismo nivel, o superior, de excelencia.  Con esto no queremos decir que lo financiero deba ser lo prioritario, pero si se quieren lograr ambos objetivos, sociales y financieros, las gestiones de ambas partes deben del mismo alto nivel.  No es fácil.

¿Y los demás stakeholders?

Natura, empresa certificada como B-corp, que cotiza en la bolsa de valores de Sao Paulo es un buen ejemplo del balance entre los intereses de los accionistas y los de la sociedad y un contraste con Etsy, sobre todo por la posible reacción de los stakeholders.  Natura vende cosméticos producidos con productos naturales, amigables con el medio ambiente, que son vendidos por miles de personas (mayormente mujeres) en forma directa al cliente. 

Es muy poco probable que se tenga que enfrentar a una situación como la de Etsy ya que las circunstancias son muy diferentes.  Es menos común en Brasil encontrar hedge funds que persigan a las empresas para obtener ganancias en el corto plazo.  Tanto el mercado de valores como el de adquisiciones de empresas es menos extendido que en EE.UU.  Pero además el caso de Natura lo hace mucho menos probable.  Es una empresa con stakeholders más visibles. Si se intentara una situación como la de Etsy es muy probable que sus stakeholders, en particular los vendedores, salieran a la defensa de la empresa.  Es una empresa muy respetada por la sociedad en el país y orgullo de ser ejemplo mundial de responsabilidad social.  Adicionalmente el modelo de negocio es muy diferente, el comercio no es virtual, anónimo como en el caso de Etsy, es directo de persona a persona.

En el caso de Etsy sus principales stakeholders son sus empleados/dirigentes y sus suplidores y era de esperar que los demás accionistas que compraron la emisión inicial sabiendo de la estrategia de responsabilidad de la empresa. Los clientes son más anónimos y no se preocupan por la situación comercial de la empresa, tienen otras opciones de compra.  Los suplidores deben preocuparse por el futuro de la empresa, pero mientras puedan vender más sus productos mejor.  Son relativamente pequeños y no se preocupan de la responsabilidad social de su intermediario.  Más bien deberían estar de acuerdo con los esfuerzos de los inversionistas activistas en mejorar el crecimiento de la empresa.  Y los demás accionistas parece que no estaban descontentos con la posibilidad de que sus acciones subieran de precio.  Son los empleados y los directivos los que deben tener más interés en la responsabilidad social de la empresa, pero en este caso son los “causantes” de la intervención de los inversionistas activistas y es poco probable que pueden oponerse. Hay poca resistencia de los stakeholders a los cambios que piden los inversionistas activistas.

Un ingeniero senior, al conocer esta situación expresó su opinión elocuentemente: “No estoy llorando, es que soy alérgico al capitalismo”.  Se necesitan muchos como él, comprometidos con el avance de la sociedad, pero también algunos que se preocupen de la brutal realidad del entorno.

En resumen

Es posible para una empresa certificada como B-corp o aun una empresa con fines de beneficios, compatibilizar sus objetivos sociales con los financieros de cotizar en bolsa. Pero su gestión debe ser al mismo nivel o superior al resto de las empresas que cotizan en bolsa, porque no solamente compiten con éstas en los mercados de capitales sino que además deben poder cumplir con sus objetivos de excelencia en la sostenibilidad social y ambiental. 




[i] Etsy es un mercado virtual y físico de bienes no industrializados (artesanía, arte, etc.) que junta compradores y vendedores, muchos de los cuales son artistas apoyados por la empresa, que se organizan para vender sus productos a través de la plataforma de Etsy.  También participan empresas de manufactura que apoyan a los que venden sus productos.

[ii] En su debut en bolsa la acción se comportó mejor que algunas de las empresas altamente esperadas como Facebook y Alibaba (el Amazon de China).  Subió más del 80% en el primer día de cotización (a mediados de mayo cotizaba a un 20% superior al precio de salida).  

[iii] Un excelente artículo sobre la situación de Etsy se puede leer en The Barbarians Are at Etsy’s Hand-Hewn, Responsibly Sourced Gates.


domingo, 3 de septiembre de 2017

La responsabilidad de los medios de comunicación en tiempos de crispación


El carácter es, a largo plazo, el factor decisivo en la vida tanto de las personas como de las naciones.
Theodore Roosevelt, Presidente EE.UU.


Cuarto Poder o no cuarto poder, los medios de comunicación ejercen un gran poder en la sociedad y con el gran poder vienen grandes responsabilidades.  Ha pasado la etapa en que los medios de comunicación se limitaban a llenar sus espacios audiovisuales con información que consideraban de interés para el público, que les podría atraer más audiencia y en consecuencia mayores ingresos. Pero en tiempos de crispación, de división, de antagonismo tienen una responsabilidad acentuada ante la sociedad. 

Son uno de los principales instrumentos, junto con la educación formal e informal, de la formación del carácter y opiniones en las personas y tienen una responsabilidad de formar conciencia entre los ciudadanos de su responsabilidad de contribuir a una sociedad más armónica y próspera. 

Hoy en día todos los ciudadanos están expuestos a decenas de medios de comunicación, y se ha demostrado que cada vez más los seleccionan de acuerdo a sus prejuicios, seleccionan aquellos que les dicen lo que quieren leer o escuchar, que dicen buenas cosas de los amigos y malas de los enemigos, ya sea en política, en sociedad, o en deportes.  

Con la proliferación de los medios, no es difícil encontrar muchos de ellos que satisfacen nuestros prejuicios, lo que lleva a una segmentación creciente de la sociedad, en la que cada uno profundiza y dogmatiza sus opiniones, sin querer enterarse de otras opiniones o versiones de un hecho.  Ello nos está llevando a una sociedad cada vez más polarizada, con mayor nivel de crispación en la que se hace más difícil trabajar juntos por una causa común.  Un medio para cada uno y cada uno por su cuenta. Y los medios pueden y deben hacer algo para atenuar esta tendencia perversa

Por otra parte, ante la facilidad y el bajo costo con el que se puede diseminar información, y el avance de las redes sociales, están proliferando medios para satisfacer todos los gustos.  Estas facilidades implica que muchos de estos medios no se sienten en la necesidad de ejercer el profesionalismo ético de los medios tradicionales y tengan “libertinaje de prensa”.  Hay medios no solo de chismes, sino de calumnias, de noticias falsas o sesgadas a favor de una posición determinada, que el grueso de la población es incapaz de distinguir. 

Con la presión cada vez mayor en la vida cotidiana para subsistir hay menos tiempo para hacer constataciones de informaciones.  Es más fácil retuitear la información que verificarla.  “Si lo leí en el periódico, o lo escuché en la radio, o lo leí en internet debe ser cierto”.  Esta situación está llevando a una población segmentada, mal informada, indiferente.

Y ante las debilidades institucionales tanto de gobiernos como de empresas como de organizaciones de la sociedad civil y del sistema judicial, los medios tienen la responsabilidad de delatar e investigar comportamientos irresponsables de estos actores, los abusos del gobierno, empresas, sindicatos y ONG, las ineficiencias, la corrupción, etc.  Tienen que ejercer no solo el poder sino además aprovechar la percepción que puedan tener de imparcialidad para ser creíbles.

Y es aquí donde entran los medios que quieren ejercer su responsabilidad ante la sociedad, poniendo su poder a su servicio. Estos medios deben buscar coberturas balanceadas, poniendo los diferentes puntos de vista sobre la mesa, analizando sus consecuencias para la sociedad.  Deben aprovechar para suplementar, desinteresadamente, la educación del público.  Pero esto es muy complejo porque son muchos los medios que tienen ideologías políticas y sociales y grandes presiones para aumentar la audiencia. 

El público prefiere una telenovela o un partido de futbol que ver un programa donde se debaten aspectos críticos para la ciudadanía.  Prefiere leer chismes de la sociedad o el sufrimiento de algunos.  Pero ello no obsta para que la telenovela no aproveche para promover valores o que la narración del partido critique y denuncie a los tramposos en vez de ensalzar el penalti que el “vivo” logró para su equipo, o para que se destaquen miembros de esa sociedad que contribuyen a su avance en vez de ensalzar a los que se aprovechan de los incautos.

Sería deseable pero utópico, que fueran todos los medios los que ejercieran su responsabilidad ante la sociedad, pero por lo menos los líderes deben dar el ejemplo. 


O consideremos líderes a los que dan ejemplo.


domingo, 27 de agosto de 2017

Mis diez artículos sobre RSE que han tenido algún impacto



Aunque es muy difícil saber si uno de mis más de 400 artículos en el blog ha tenido impacto, hay algunas indicaciones que me hacen pensar que algunos han tenido un impacto tangible, entendiendo por impacto que han contribuido a cambiar el comportamiento de empresas o instituciones hacia una mayor responsabilidad empresarial o que han estimulado a personas a ejercer su poder civil en fomentar esa responsabilidad.  Claro está que son mis percepciones de impacto ya que no tengo evidencia que resista argumentos en una corte.  El lector posiblemente tendrá su opinión al respecto si conoce algunos de estos artículos y a lo mejor sabe de otro artículo que pueda haber tenido algún impacto.

En orden cronológico de publicación estos son:

            20 de mayo del 2010

Este fue el último de una serie de artículos sobre el otorgamiento de Premios del GRI al mejor informe de sostenibilidad.  El primero de los artículos dio lugar a una explicación del GRI.   El impacto de estos artículos es tangible ya que después de las críticas vertidas se dejaron de otorgar los premios.

26 de enero 2011

El primero de doce artículos críticos sobre el concepto de Creación de Valor Compartido (CVC) y su inferioridad con respecto al de Responsabilidad Social de la Empresa (RSE) (RSE y creación de valor compartido: Mis artículos (actualización a mayo 2017)).  Sin duda el concepto de CVC seguirá siendo popular por las razones que expreso en algunos de esos artículos ya que hay una industria de consultores que la explota y no querrá perder su fuente de ingreso.  El impacto percibido del artículo está en la difusión lograda entre los profesionales de la RSE que creo entienden mejor ambos conceptos en parte como consecuencia de los artículos y por ende pueden haber contribuido a refinar la implementación de la RSE.  Es el artículo más leído de mi blog, 3 veces más que el que le sigue (basado solamente en las cifras de lectores del blog, no incluyendo lectores en otros medios que han reproducido este y otros artículos sobre CVC).

            26 de mayo del 2013

El artículo analizaba los resultados de los premios a las mejores prácticas en RSE que la Red Española del Pacto Mundial otorgó en el 2013.  Ante los sorprendentes resultados de analizo la metodología encontrándose serias deficiencias.  Se recibieron explicaciones de la oficina, pero que no validaban la metodología.  El artículo tuvo un impacto tangible ya que dejaron de otorgar los premios, aunque como en los demás casos mencionados aquí es posible que hubieran otros factores que influyeron en esa decisión.

            28 de diciembre del 2014

El artículo analizaba las deficiencias metodológicas de la primera edición de un ranking mundial de supuestos líderes en RSE.  Los resultados, como predecíamos, fueron un fiasco y el ranking dejo de publicarse.  Es posible que otros factores influyeran, pero en mis intercambios con los autores pude constatar que concordaban con mis críticas.

            25 de septiembre del 2015

En este artículo destilábamos las lecciones aprendidas después de analizar los problemas en múltiples premios a la responsabilidad empresarial.  Si bien es muy difícil atribuirle al artículo cambios a algunos premios, hemos recibido comentarios sobre lo oportuno del artículo y constatado la evolución de algunos premios hacia evitar los errores que comentaba el artículo.

            27 de marzo de 2016

El segundo artículo donde analizaba la estrategia de Nestlé de creación de valor compartido y que muestra que es inferior a una estrategia integral de responsabilidad ante la sociedad y que su visión oportunista, pero miope, conlleva a destrucción de valor para la sociedad.  El impacto percibido de este artículo se basa en que pocas semanas después de su aparición en la versión en inglés en TriplePundit, Nestlé emitió un comunicado de prensa explicando su estrategia de CVC y defendiéndose de aquella acusación (sin mencionarla directamente).

            24 de junio del 2016

Poco después de su publicación (en la versión en inglés en TriplePundit) recibí varias comunicaciones del Director Ejecutivo del GRI para discutir el asunto (lo que lamentablemente no se concretó) y también poco después el Director del GRI y la Directora del Sustaianbility Accounting Standards Board publicaron varios artículos conjuntos defendiendo la colaboración entre ambas instituciones en el futuro desarrollo de los estándares y la ausencia de competencia entre ellos.

            18 y 26 de junio del 2016

Los dos artículos analizaban la comunicación sobre el lanzamiento de la primera memoria, correspondiente al 2015, de Abanca y su contenido.  Destacaba exageraciones y engaños en la publicidad de la memoria y exageraciones, inconsistencias y carencia de enfoque en la memoria.  Los artículos parecen haber tenido impacto por cuanto la edición del 2016 y su publicidad corrigieron buena parte de los problemas mencionados.  De nuevo, como en otros artículos mencionados aquí es muy posible que otras personas e instituciones influyeran en el cambio de enfoque.

            25 septiembre del 2016

Último de una serie de artículos sobre rankings de empresas por su supuesta RSE que contiene un extensivo análisis de los problemas metodológicos del ranking, que refleja el conocimiento general que el público pueda tener de la empresa y no sus actividades de responsabilidad ante la sociedad.  El impacto percibido se basa en la atención que los autores le han dado a las críticas aunque el ranking seguirá publicándose ya que es una actividad rentable para la empresa que lo produce, aunque es de esperar que corrijan algunos de los problemas mencionados en futuras ediciones (estaremos pendientes).

Y hay un artículo que debió haber tenido impacto y (aparentemente) no lo tuvo

            22 de abril de 2012

Diario Responsable, en asociación con Sustmeme publica un Ranking de tuiteros “importantes” e “influyentes” en RSE, ahora llamado  “El Top250RSE” basado en medidas relacionadas con su actividad en las redes sociales.  El artículo analizaba la metodología y destacaba sus serias deficiencias para producir lo que decía que producía.  El hecho de que la metodología ha sido revisada en dos ocasiones, para amortiguar alguna de las críticas, da que pensar que algún impacto puede haber tenido, aunque parece que el ranking se continúa publicando y, desde abril del 2017, con una metodología revisada. Decimos “parece” porque no encontramos evidencia de la publicación del ranking en el sitio de Diario Responsable.  Este ranking representa una alianza implícita entre la oferta del ranking, que genera tráfico al sitio, y la demanda de los que componen la lista, que están interesados en pertenecer y presumir de estar en el Top250 de la RSE.  Esto puede asegurar su continuidad. El suscrito publicó además un artículo (un poco sarcástico) sobre qué hacer para subir en ese ranking (¿Quieres subir en los rankings de RSE?)



domingo, 16 de julio de 2017

¿De quién es la culpa si el capitalismo no funciona? Segunda Parte: ¿Qué es capitalismo y el libre mercado?


El capitalismo es la extravagante idea de que los hombres más malvados
harán las cosas más retorcidas para el mayor bienestar de todos.
John Maynard Keynes, economista, 1883-1946



En la Primera Parte de este artículo comentábamos algunas críticas que se hacen sobre las consecuencias negativas del capitalismo, criticas basadas mayormente en la actuación de las empresas.  Alegábamos que no todo es culpa de la irresponsabilidad de algunas empresas, que también otros actores, en particular los gobiernos, contribuyen al problema.  En esta Segunda Parte analizamos en más detalle qué se entiende por capitalismo y libre mercado y porque se dice que no funciona.  Incluimos un análisis balanceado de las ventajas y desventajas del sistema económico basado en el capitalismo y el libre mercado, bajo qué condiciones puede o no lograr el objetivo de mejoramiento de las condiciones de vida de la sociedad, cuando funciona y cuándo es necesario hacer correcciones y cuándo sencillamente no es el adecuado. 
                                                                      
Hoy en día todos los ciudadanos están expuestos a decenas de medios de comunicación, y se ha demostrado que cada vez más los seleccionan de acuerdo a sus prejuicios, seleccionan aquellos que les dicen lo que quieren leer o escuchar, que corroboran sus puntos de vista.  Por otra parte, ante la competencia en la vida cotidiana se hace cada vez más necesaria la especialización, la concentración en pocas áreas del conocimiento.  Nos estamos volviendo monotemáticos.  Estos dos factores, la selectividad en la información y la especialización están llevando a una segmentación creciente de la sociedad, en la que cada uno profundiza y dogmatiza sus opiniones, sin querer enterarse de otras opiniones o versiones de un hecho o idea lo que hace más difícil encontrar elementos de consenso para trabajar juntos por una causa común.  Para mejorar los sistemas económicos es clave considerar los diferentes puntos de vista para lograr un diálogo constructivo.  Este es el objetivo de esta serie de artículos. [i]

Capitalismo y libre mercado.

Muchos piensan que están pensando cuando en realidad lo que están haciendo es reordenar sus prejuicios.
Ed Murrow, periodista 1908-1965.

En la conversación cotidiana, no rigurosa, se observa gran confusión en cuanto al funcionamiento del capitalismo, mayormente basado en prejuicios, en falta de conocimiento y, en algunos casos especiales, para demonizarlo. También se observa confusión con un término que se usa intercambiablemente, el libre mercado, que tiene connotaciones diferentes, que eleva aún más la confusión en el uso cotidiano de ambos términos.  Se caracteriza al capitalismo, muchas veces sin entender las implicaciones, como un sistema “salvaje”, se da por descontado que la operatoria del libre mercado es la causa de la pobreza y la desigualdad social.  El capitalismo y el libre mercado hacen importantes contribuciones al bienestar de la sociedad, pero también, dependiendo del entorno en que operan, pueden tener consecuencias altamente negativas para este bienestar.

¿Qué es un sistema capitalista? Los aspectos más importantes del funcionamiento de la economía basada en este sistema son el reconocimiento de la propiedad privada, el control privado de los medios de producción y la acumulación de capital, con los intercambios entre los diferentes actores efectuados en un mercado abierto a todos.  En un sistema capitalista puro al gobierno solo se le asignan las funciones de seguridad nacional, justicia y relaciones internacionales.  Por el contrario, en el otro extremo, en el comunismo puro, es el gobierno quien posee y controla el capital, los medios de producción y los mercados.  Ambos extremos no existen en la práctica (lo más parecido a un extremo es el caso de Cuba). Todos los sistemas económicos tienen algún elemento de ambos extremos y las variantes suelen concentrarse en la mayor o menor intensidad de la intervención de los gobiernos en la posesión y control de los medios de producción y de la libertad de los mercados.  China, país comunista, tiene muchos mercados que operan con las características del capitalismo y que son responsables de la dramática reducción de los niveles de pobreza (pero a costa del deterioro de las condiciones de vida y del medio ambiente).  EE.UU., país considerado modelo capitalista, tiene intervenciones del gobierno en la operación y regulación de los mercados y en la provisión de algunos bienes y servicios.

El hecho central más importante del libre mercado es que no hay
transacciones a menos que ambas partes salgan beneficiadas.
Milton Friedman, economista, 1912-2006

¿Y qué es el libre mercado?  El mercado en que se transan los bienes y servicios se dice libre si no existe la intervención de actores diferentes a los que transan, en particular los gobiernos y se rige por la demanda y oferta de bienes y servicios, lo que determina las condiciones de las transacciones (precio, calidad, etc.).  Cada uno va al mercado (que no tiene que ser un lugar físico) y compra y vende a su conveniencia.  Los mercados libres son más convenientes para todos si hay competencia entre los vendedores y compradores, ya que ello estimula mejores precios, mejor calidad, mayor innovación, etc. Si no hay competencia algunos se pueden aprovechar de otros y habrá ganadores y perdedores.  También los habrá si algunos tienen información que los demás no tienen, cuando los actores tienen información imperfecta o hay asimetría en la información disponible entre vendedores y compradores (piense en la compra de un coche usado).

Es conveniente aclarar también qué se entiende por “mercados”.  Hay mercados de bienes físicos, como los supermercados, automóviles, restaurantes, riñones, personas (sí, queremos provocar), etc.  Hay mercados de bienes financieros como las bolsas de valores y las instituciones financieras y de seguros.  Hay mercados de servicios, como las empresas consultoras, los futbolistas, [ii] los servicios de limpieza, corridas de toros, el alquiler de vientres para la reproducción humana, la eutanasia, etc.  No podemos pretender ser exhaustivos, solo dar una idea de la gran prevalencia de los mercados para mostrar que no es un concepto económico abstracto.  Algunos mercados son libres, otros no tanto, algunos son legítimos otros no, algunos son inmorales, algunos son perversos y abusivos, algunos prestan un valioso servicio a la sociedad, otros no (como comentamos más adelante).  Pero son mercados que existen.

El capitalismo permite la acumulación de riqueza (no en sentido de ser rico, sino de recursos para obtener bienes y servicios que se necesita para su disfrute) y el libre mercado permite intercambios de esa riqueza. La competencia en el libre mercado, con otros poseedores de bienes de producción, permite atemperar los abusos naturales de quien tiene el poder de la propiedad de los recursos.  Ninguno puede controlar el mercado totalmente libre. El capitalismo y el libre mercado se apoyan mutuamente, en condiciones ideales.

¿Tienen algo de bueno los sistemas capitalistas basados en el libre mercado? Por las características mencionadas arriba estos esquemas remuneran el esfuerzo individual a través de posibilidad de obtener propiedad en privado, de mejorar el bienestar propio con la acumulación de capitales, de la posibilidad de vender y comprar productos y servicios en un mercado que funciona (si es que funciona, lo que discutiremos más adelante).  La posibilidad de obtener beneficios en el mercado es el incentivo que permite mejorar el bienestar, lo que estimula la superación personal, el trabajo y la creatividad individual y la eficiencia e innovación en las empresas. Inclusive permite poner al servicio de la sociedad los talentos con que hemos sido dotados.  Pero si el sistema no funciona, o no funciona bien, estos beneficios se ven limitados y se generan consecuencias negativas como comentamos a continuación.

El vicio inherente en el capitalismo es la desigualdad en la distribución de las bendiciones. 
La virtud inherente en el socialismo es la igualdad en la distribución de las miserias.
Winston Churchill, estadista, 1874-1965

¿Cuál debe ser el objetivo del sistema económico? 

El objetivo debería ser el de facilitar las transacciones (no todos tenemos todo lo que necesitamos para vivir) entre los diferentes actores de tal manera que todos los actores salieran beneficiados, que no hubiera perdedores como resultado de la operatoria.  Esta es la clave para el diseño de la operación del sistema económico.  En teoría se pueden lograr en sistemas puramente capitalistas o puramente comunistas.  Pero en la práctica ello no es posible con ninguno de los dos por las imperfecciones en los mercados (información diferenciada, monopolios y oligopolios),  y por concentración de poder en algunos de los actores que poseen los medios de producción y los capitales, incompetencia de algunos actores, avaricia, egoísmo, etc. ya sean individuos, gobiernos o empresas.  Ninguno tiene el monopolio de estos defectos.

Los puristas del capitalismo y su operación a través de mercados libres reconocen que hay ganadores y perdedores, pero suponen que los ganadores son los que se aplican más, que están más capacitados, honestos, prudentes, eficientes, frugales, disciplinados, responsables, que se lo merecen. Los perdedores son los que no tienen los recursos necesarios (intelectuales, materiales, financieros).  Y según los ganadores esta situación es culpa suya, por dejadez, por perezosos, por incompetentes, por extravagantes, por irresponsables, ineficientes, imprácticos, etc. Algunos llegan a alegar que es porque son pecadores (opinión de la ultraderecha religiosa en muchos países) [iii]Esta visión absolutista prefiere ignorar la realidad de que no todas las personas han sido dotadas con los mismos talentos, que no son iguales. Aunque lo diga la Declaración de Derechos Humanos.

Sólo en la situación totalmente utópica en que se comienza la operatoria del sistema económico capitalista de libre mercado, en una sociedad donde todos sus miembros comienzan a operar en el sistema con los mismos recursos y capacidades, o sea si crea una economía desde cero, como en Utopía. La realidad es que el sistema opera ya en una situación preexistente de desigualdad y este sistema económico, sin intervenciones externas, por definición, produce y acentúa las desigualdades ya que favorece a los que tienen capacidades y recursos y desfavorece a los que son deficientes en ellos.

Pero a efectos de entender las virtudes y defectos del capitalismo y el libre mercado y  paliar sus impactos negativos es necesario entender  a qué se debe esta desigualdad, quién está mal como consecuencia del sistema económico (como generalizan los detractores del capitalismo), quién está mal como consecuencia de las circunstancias en que le ha tocado vivir y quién está mal por irresponsable (como generalizan los defensores del capitalismo). Este tema lo analizaremos en más detalle en la Tercera Parte cuando consideremos la responsabilidad de los individuos.  

Para muchas sociedades esta situación de desequilibrios, que crea inestabilidad social, no es moralmente aceptable ni es sostenible en el mediano y largo plazo.  Ni siquiera a los ganadores les conviene estar rodeados de perdedores, mientras mayor sea el nivel de bienestar de la sociedad mayores son las posibilidades de progreso de los mismos ganadores.  No son sólo los gobiernos los que deberían preocuparse de las desigualdades, los ganadores tienen mucho que perder. 

Esto lleva a, y se debe mover hacia la limitación de perdedores y en algunos casos a controlar las ganancias de los ganadores.  Las imperfecciones de los mercados y el potencial de abusos de las posiciones dominantes deben ser controlado y gestionado.  Para los que suelen ganar estas intervenciones introducen “restricciones”, para los demás esto introduce “correcciones” y los más extremistas no quieren enfoques graduales, abogan por revoluciones.  Lo crucial para la gestión del sistema económico es encontrar el balance entre restricciones y correcciones, para aprovechar lo mejor del sistema capitalista de libre mercado y controlar y gestionar lo malo.  Y este balance es el eterno debate entre los partidos políticos.  En ningún caso se puede lograr el ideal de que todos los miembros de la sociedad estén igual o mejor con la operatoria del sistema económico, que no haya perdedores.  Pero puede haber mejor balance. ¿Cómo?  Esto es lo que tratamos a continuación.

¿Qué se quiere decir con que “el capitalismo no funciona”? 

Las expresiones de que “el capitalismo no funciona” o es “salvaje” son generalizaciones facilistas, que aunque tienen algo de verdad suelen ser exageraciones que perturban el diálogo constructivo que es necesario para lograr el balance que mencionábamos arriba.  Algunos utilizan términos derogatorios como neoliberales, anarco-capitalistas o turbo-capitalistas.  Los promotores de estas generalizaciones no suelen analizar qué es capitalismo, qué es lo que no funciona, qué lo lleva (si lo lleva) al salvajismo y en todo caso, de quién es la culpa si no funciona de acuerdo a los intereses de la sociedad en su agregado y que se puede hacer al respecto. La discusión de la Primera Parte de este artículo es un buen ejemplo de que las generalizaciones no son constructivas.

Después del análisis precedente, muy somero, de lo que es el capitalismo y el libre mercado se puede concluir que el sistema económico basado en estos principios tiene sus propias semillas para “no funcionar” o sea para no lograr el objetivo de que toda la sociedad este igual o mejor.  Pero es en base al análisis de los problemas potenciales y reales, y no en base a dogmatismos, que se pueden hacer propuestas para aprovechar lo bueno y minimizar lo malo. ¿Hay que descartar el sistema o hay que mejorarlo?

¿Son el capitalismo y el libre mercado morales?


El sistema económico basado en el capitalismo y el libre mercado descansan en la mejora en la asignación lo más eficiente posible de los recursos, a través de su propiedad y su transacción en los mercados. [iv] La mayoría de los economistas sostienen que la economía es amoral, ni moral ni inmoral, la moralidad no entra, esto es problema de la política, de la filosofía, de la religiónSu tarea es la asignación eficiente, en términos económicos, de los recursos.  Los mercados no dicen nada sobre la equidad, justicia, moralidad, ética, etc. en esa asignación de recursos.

Si hay demanda por productos irresponsables (tabaco, pornografía, drogas, armas, tráfico de personas, etc.) es responsabilidad del mercado suplir la oferta de la manera más eficiente posible.  Si hay exceso de oferta de mano de obra no calificada, el mercado la puede absorber a los bajos precios y condiciones laborales adversas que copen la demanda.  No es preocupación del libre mercado si estos sueldos y condiciones son dignas, si no permiten cubrir las necesidades básicas de la persona.  Hay un mercado para el alquiler de vientres, lo que para algunos es inmoral pero que para otros es perfectamente ético si se asegura el bienestar de todas las partes (este mercado permite tener hijos a quien no pueden tenerlos por la vía tradicional). [v]  Y aquí están gran parte de los problemas que se le atribuyen al capitalismo y al libre mercado. 

Hoy en día las personas conocen el precio de todo y el valor de nada
Oscar Wilde, escritor, 1854-1900.

Pero el mercado no tiene valores. Y ante las constantes críticas son los defensores del capitalismo y del libre mercado puro los más fervientes promotores de la moralidad de estos mercados, y de su superioridad sobre, por ejemplo, las intervenciones del gobierno y la asunción de responsabilidad social de las empresas, lo que tildan de interferencias sobre el libre albedrío, de favorecer a algunos sobre otros (por ejemplo, a los empleados sobre los accionistas, a los incompetentes sobre los emprendedores) y de asignar ineficientemente los recursos a quienes no los saben usar mejor. [vi] [vii]

Homus economicus versus Ser humano

El sistema económico basado en el capitalismo y el libre mercado descansa su premisa de eficiencia en que los actores son “homus económicus”, seres que actúan de forma racional, que prefieren más riqueza a menos, que todo se puede traducir a términos monetarios y por ende este criterio es el que priva en sus decisiones.  Esto puede ser válido en algunos casos, pero es una gran simplificación sobre la naturaleza del ser humano que se ha ido haciendo, sobre todo por los economistas, para poder modelar su comportamiento y predecir sus decisiones.  Un único criterio para la toma de decisiones, monetario, de un ser racional es fácil de modelar.  Múltiples criterios de un ser irracional es imposible.  Pero el ser humano no sólo, si lo es, es un homus economicus, es además una persona, un “homus solidarius”, “homus religiosus”, “homus justus”, “homus emotionalis”, “homus eticus”, “homus moralis”, etc., [viii] en mayor o menor grado, entre otras cosas más, y toma decisiones en los merados con múltiples criterios (y a veces sin mucho criterio).

De allí que el capitalismo y el libre mercado no son capaces de procesar todas las transacciones que son necesarias para la vida, si bien pueden ser muy eficientes en algunos casos, no son el mecanismo adecuado para muchos otros que requieren ya sea de mercados alternativos (gestionados por los gobiernos, por ejemplo) o de la imposición de restricciones o mejoras en funcionamiento del libre mercado donde puedan incorporarse otros criterios.  Hay muchas transacciones en las que una de las partes sale perjudicado, a diferencia de lo que asevera Milton Friedman en la cita al comienzo.

Entonces la pregunta clave es ¿cómo introducimos criterios de equidad, moralidad y justicia en las transacciones en los mercados? ¿Se puede?  En la Tercera Parte analizaremos las responsabilidades de los diferentes actores para desarrollar un capitalismo y un mercado que mejore el bienestar de la sociedad, introduciendo estos criterios.

En resumen

El capitalismo y el libre mercado tienen muchas virtudes y son la política e instrumentos adecuados para promover la asignación económicamente eficiente de recursos y proporcionar incentivos para el mejoramiento personal y empresarial.  Pero tienen dificultades en asegurar transacciones equitativas, morales y justas.  Tienen dificultades en traducir ese mejoramiento personal y empresarial a un mejoramiento de la sociedad como un todo por lo que, en muchos casos, es necesario que su funcionamiento sea restringido y corregido, y de que existan mercados alternativos, no libres donde se efectúen otras transacciones que producirían muchos perdedores en un libre mercado (por ejemplo servicios de salud y educación). Pero lo importante para el bienestar de la sociedad es tomar lo bueno, corregir lo malo y suplementar los mercados. 

Un excelente resumen de esta discusión es la conclusión de Paul Krugman, economista progresista, Nobel de Economía en el 2008, en su artículo Economía y Moralidad publicado en el New York Times:

“Entonces, la economía no es una obra moral; el orden económico y social que tenemos no es la representación de algunos principios morales profundos.  Esto no quiere decir que ese orden debe ser derrocado: la persecución de Utopía, de la justicia económica perfecta, se ha demostrado ser el camino al infierno, en tanto que el capitalismo del estado benefactor—una economía de mercado, con sus cantos ásperos suavizados con una fuerte red de protección social--- ha producido las sociedades más dignas conocidas (énfasis añadido).

No es el capitalismo lo que es malo, no es el libre mercado lo que es malo, es su utilización en casos en que no son adecuados, es el comportamiento y la gestión, o falta de gestión, que de ellos hacen las personas, empresas y gobiernos. ¿Qué pueden y deben hacer los diferentes actores del sistema económico para asegurar el bienestar de la sociedad?  En la Tercera Parte de este artículo analizaremos las responsabilidades de los principales actores: empresas, gobiernos, sociedad civil e individuos.






[i] Esta Segunda Parte había sido completada antes de la publicación del artículo Sobre el presente y el futuro del capitalismo global por Gonzalo Fernández Ortiz de Zárate, que critica la Primera Parte, por ello no comentamos esa respuesta.  El lector debería sacar sus propias conclusiones leyendo las diferentes posiciones.

[ii] En estos mercados se pagan más de 100 millones de euros por traspasos y sueldos de más de 500.000 euros … a la semana.

[iii][iii] En una discusión con un miembro de esta clase, para defender la sanidad totalmente privada, me llegó a decir que los que enfermaban era culpa suya por no cuidarse.

[iv] Es oportuno recordar que la economía es una disciplina cuyo estudio va mucho más allá del capitalismo y del libre y mercado e incluye otros elementos como la economía del comportamiento, la del bienestar y la de otros sistemas económicos.

[v] Para un análisis más exhaustivo de este tipo de casos sobre la moralidad de los mercados ver mi reseña del libro:  What Money Can´t Buy: The Moral Limits of MarketsMichael J. Sandel, Farrar, Strauss and Giroux. Nueva York, 2012).

[vi] Y más paradójicamente todavía, en EE.UU. uno de los principales promotores capitalismo y libre mercados puros y de la moralidad de estos es el Acton Institute, dirigido por un sacerdote católico (obviamente situado al otro extremo del Papa Francisco, hay de todo en la viña del señor) que publican la revista Journal of Markets and Morality.

[vii] Según un exprofesor y mentor del Papa Francisco, Padre Juan Carlos Scannone, el Papa no es anticapitalista: “…no critica la economía del mercado sino el fetichismo del dinero y del libre mercado…Una cosa es la economía del mercado y otra cosa es la hegemonía del capital sobre la persona.”.  Cuando era el Cardenal Bergoglio, el Papa también dijo que  “Si pensar que el capital es necesario para construir fábricas, escuelas, hospitales, iglesias tal vez yo sea capitalista.”  Y no es que el Papa sea infalible en cuestiones terrenales.

[viii] Que me perdone el lector si estos nombres no existen, son libertad de autor para ilustrar al argumento.